Mis manos temblaron... No quise tocar el teclado pero aún así le escribí.
Le había amado por tanto tiempo, profunda y fielmente. Todas mis amigas cercanas lo sabían, sabían que mis sentimientos no tendrían vuelta atrás. La ilusión de estar enamorada de lo imposible es lo típico de una mujer terca y ambiciosa. ¿Sería culpa de las películas de Disney? cualquiera se enamora de esas dulces historias de amores imposibles hechos realidad.
Sentada frente a mi escritorio escribí, no con rencor, ni odio, ni celos... sólo consternación, no por mí si quiera, sino por el pequeño y él.
¡Vaya, qué puntería tiene mi corazón! he elegido el imposible de los imposibles.
No reaccioné al instante ante su confesión directa y concreta, no caía en cuenta de la realidad. La situación no me afectaba a mí en absoluto, sin embargo pasé la mitad de la noche meditando lo que sentía mi corazón.
Yo me he dado por vencida tantas veces y siempre vuelvo a caer en esa deliciosa fantasía, esa fe palpitante en mi ser, mi positivismo inquebrantable de que tal vez, si sólo yo, o que tal si yo... y así sucesivamente. Esa es mi cabeza, el yo, yo y yo y yo... yo debo hacerlo todo, yo debo hacer que esto siga adelante, yo y yo y yo... mmm ¿y él? Claramente "él" brilla por su ausencia cuando el tema trata de él.
Después de unas horas, ya había hasta parado de pensar en ello, sin embargo todo los factores a mí alrededor parecían señalar la constante necesidades de hablar sobre "embarazos precoces", "hijos sorpresa","juventudes arruinadas"... por supuesto, esto terminó siendo el tema de la noche, independientemente de cuanto me hubiese gustado cambiar el tema.
Ahora que mi cabeza a dejado de martillarme tanto, han salido a flote las verdaderas emociones en mí. Un ardor constante desgarra mi pecho, no lloro pero siento como si toda mi alma lo hiciera. Pena, decepción, amor... me devoran por dentro.
-¡Ja! ¡Qué egoísta! -hasta pensé de mí misma- Que egoísta yo por pensar en mí y él.... cuando ahora para él sólo debe valer y seguramente valdrá sólo su bebe, como debe ser, y yo, a pesar de todos mis esfuerzos, pasaré a ser nada más que un pasado.
Espero que este sea el fin... yo pensé que ya había llegado el fin, pero la promesa de él por verme me había dado tantas esperanzas hasta que... la realidad se nos adelantó y acabo de descubrir que ya todo esta fuera de mi alcance.
No hay comentarios:
Publicar un comentario